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miércoles 11 de marzo de 2009

Mi más sentido pésame...

Un año más, el quinto, recordamos a las víctimas del 11-M en Madrid. Mi más sentido pésame.

Un día horroroso para todos los españoles pero en especial para los madrileños, defino madrileño como cualquier persona, independientemente de dónde haya nacido, que se haya visto contagiado del positivismo, de la hospitalidad y, sobre todo de la solidaridad en cualquier parte del territorio de la Comunidad Autónoma de Madrid.

Seguramente de ese suceso, las víctimas no mortales, los familiares y amigos de las víctimas mortales, y colaboradores en las labores de rescate, asistencia médica y muchas otras tienen secuelas importantes, algunas gravísimas.

Para el resto de los españoles, la secuela que nos queda es nuestro estupendo Presidente del Gobierno. Personaje que, nada más conocerse los resultados de las elecciones, manipuladas por los recuerdos recientes del 11-M, me trasladó a la imagen de Roberto Benigni cuando ganó el oscar, ¡¡NO SE LO CREIA!!, le cogió de sorpresa, le faltó atravesar los asientos del Congreso de los Diputados subiendose por las butacas hasta púlpito de oración tal y como hizo este gran actor en la ceremonia.

Y, utilizando otro simil cinematográfico, su labor como Presidente me recuerda a Tom Hanks en la película 'Big', un tío al que le dejan jugar con las cosas de los mayores sin que nadie se dé cuenta de que es en realidad un niño (un pardillo en este caso)

Ese personaje, junto con ese equipo, es el peor Presidente del Gobierno de la historia de la democracia en España, que junto con la peor oposición de todos los tiempos, nos lleva a la peor imagen interna y externa más patética desde que nuestro País se llama España.

Mi más sentido pésame, pues, para todos los españoles...

1 comentarios:

  1. Tan solo unirme al sentir de lo expresado, condenar de nuevo cualquier acto de violencia, sobre todo los que de forma hipócrita se quieren justificar bajo el abanderamiento de cualquier causa política o religiosa , como si algún "asesinato" y no "muerte" como de forma "políticamente correcta" se empeñan en nombrar pudiera ser justificado.

    Quiero aprovechar la ocasión para trasladar mi apoyo a todas las familias afectadas, que sepan que si bien no tienen el apoyo, ni siquiera el respeto de sus representantes políticos, si lo tienen de sus conciudadanos, estoy seguro que todos los españoles todavía a día de hoy y desde ese fatídico día, nos sentimos victimas.

    En mi linea habitual y en el gusto por citar a nuestros grandes literatos y pensadores, refiriéndome a los políticos en general y sin querer personalizar, aunque evidentemente podría, utilizo hoy una reflexión del sobresaliente escritor y pensador patrio, D. Miguel de Unamuno, que en su obra "Del sentimiento trágico de la vida", en la que entiende que la tragedia intrínseca del hombre es su misma condición humana, vacilante entre el ángel y la bestia, que aúna en sí la mayor grandeza y la mayor miseria, y aún lo completo quien es más cruel, la mano ejecutora, la mano instigadora, o aquel que con su indiferencia y olvido ha hecho que la muerte de estos seres humanos sea en vano.

    Sobre esta última reflexión encuentro una referencia en el análisis del ser humano que D. Francisco de Quevedo presenta en su obra "El mundo por dentro", dice "en el mundo hay algunos que no saben nada y estudian para saber, y estos tienen buenos deseos y vano ejercicio, porque al cabo solo les sirve el estudio de conocer cómo toda la verdad la quedan ignorando. Otros hay que no saben nada y no estudian porque piensan que lo saben todo; son de estos muchos irremediables; a estos se les ha de envidiar el ocio y la satisfacción y llorarles el seso. Otros hay que no saben nada y dicen que no saben nada porque piensan que saben algo de verdad, pues lo es que no saben nada, y a estos se les había de castigar la hipocresía con creerles la confesión. Otros hay, y en estos, que son los peores, entro yo, que no saben nada, ni quieren saber nada, ni creen que se sepa nada y dicen de todos que no saben nada y todos dicen dellos lo mismo y nadie miente". A buen entendedor pocas palabras bastan, políticos ¿acaso nos veis reflejados en los que define como peores?, yo si.

    Por último y por seguir la técnica del día de mi interlocutor, y haciendo uso de las referencias al séptimo arte, en España, que es como se llama este país, lo que nos está pasando es lo que ocurría en aquella estupenda película llamada "Atrapado en el tiempo", en la que Bill Murray interpreta a un periodista gruñón y antipático se ve condenado a revivir, una y otra vez, el mismo día. Todo se repite, excepto su percepción de que, lo que le sucede en cada momento, ya lo ha vivido, y con todo no somos capaces de aprender la lección.

    Mis saludos a todos los seguidores.

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